domingo, 20 de diciembre de 2009

Carta Anónima

Cada día que te veo tengo más ganas de vivir,
pero cuando no te tengo cerca, siento que estoy en el lecho de la muerte,
no sé si tú me querrás algun día,
pero que sepas que yo estaré toda la vida esperando.
Una noche estrellada estaba a tu lado,
las estrellas del cielo se apagaron para admirar tú luz,
se ve que reconocen una derrota.
Si algun día leyeras esto,
espero que sepas quien soy,
aunque ya te lo he dicho,
te lo vuelvo a decir,
pues ningun numero equivale a cuanto te amo,
eres mi vida, pues te la he entregado,
eres libre de hacer lo que quieras con ella,
pero te lo pido, cuidala, no la maltrates,
o acabaras con la persona que más te quiere en este mundo

domingo, 13 de diciembre de 2009

Una Carta de Amor

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

Julio Cortázar

lunes, 30 de noviembre de 2009

Frida Kahlo a Diego Rivera

Diego:

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos

Mi Diego:
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos - En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo - La que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Carta de Juan Rulfo a Clara Aparicio

Desde que te conozco, hay un eco en cada rama que repite tu nombre; en las ramas altas, lejanas; en las ramas que están junto a nosotros, se oye.
Se oye como si despertáramos de un sueño en el alba.
Se respira en las hojas, se mueve como se mueven las gotas del agua.
Clara: corazón, rosa, amor...
Junto a tu nombre el dolor es una cosa extraña.
Es una cosa que nos mira y se va, como se va la sangre de una herida; como se va la muerte de la vida.
Y la vida se llena con tu nombre: Clara, claridad esclarecida.
Yo pondría mi corazón entre tus manos sin que él se rebelara.
No tendría ni así de miedo, porque sabría quién lo tomaba.
Y un corazón que sabe y que presiente cuál es la mano amiga, manejada por otro corazón, no teme nada.
¿Y qué mejor amparo tendría él, que esas tus manos, Clara?
He aprendido a decir tu nombre mientras duermo. Lo he aprendido a decir entre la noche iluminada.
Lo han aprendido ya el árbol y la tarde...
y el viento lo ha llevado hasta los montes y lo ha puesto en las espigas de los trigales. Y lo murmura el río...
Clara:
Hoy he sembrado un hueso de durazno en tu nombre.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Un día llegaste

Un día llegaste a mi vida y pude comprender la hermosura del cielo en la sinceridad de tu mirada,
comprendí que sobran las palabras cuando se trata de expresar los sentimientos que aguardan en el corazón.

Si pudieras ver en mi alma entenderías que una vida no basta para explicarte cuanto te amo, quiero fundirme en tu vida, en tus sueños y en tu corazón para que juntos podamos mirar en la misma dirección, bajo el mismo cielo, respirando el mismo aire, dejando atrás el camino lleno de abrojos y espinas que ya nunca volverá y volar tan alto que el viento sea testigo de que nuestro amor nunca tendrá fin...

Marcela Camelo

domingo, 25 de octubre de 2009

Carta de Juan Rulfo a Clara Aparicio

Desde que te conozco, hay un eco en cada rama que repite tu nombre; en las ramas altas, lejanas; en las ramas que están junto a nosotros, se oye.
Se oye como si despertáramos de un sueño en el alba.
Se respira en las hojas, se mueve como se mueven las gotas del agua.
Clara: corazón, rosa, amor...
Junto a tu nombre el dolor es una cosa extraña.
Es una cosa que nos mira y se va, como se va la sangre de una herida; como se va la muerte de la vida.
Y la vida se llena con tu nombre: Clara, claridad esclarecida.
Yo pondría mi corazón entre tus manos sin que él se rebelara.
No tendría ni así de miedo, porque sabría quién lo tomaba.
Y un corazón que sabe y que presiente cuál es la mano amiga, manejada por otro corazón, no teme nada.
¿Y qué mejor amparo tendría él, que esas tus manos, Clara?
He aprendido a decir tu nombre mientras duermo. Lo he aprendido a decir entre la noche iluminada.
Lo han aprendido ya el árbol y la tarde...
y el viento lo ha llevado hasta los montes y lo ha puesto en las espigas de los trigales. Y lo murmura el río...
Clara:
Hoy he sembrado un hueso de durazno en tu nombre.

martes, 20 de octubre de 2009

Contigo Soy Feliz

Querido mío :
No sé si te he dicho alguna vez que contigo soy feliz, si no es así te lo digo ahora: soy feliz porque existes y porque me quieres.
Cada vez que te veo todo es felicidad: cada mirada, cada palabra amable con tu voz maravillosa, cada caricia, cada sentimiento, cada beso.. cada amor.
¿Cómo no voy a ser feliz si tú eres mi vida? ¿Cómo no ser feliz si eres mi razón y mi esperanza? ¿Cómo no serlo si eres la felicidad encarnada en una persona?
Tu amor me da dicha, me da alegría, esperanza para afrontar cada segundo hasta el momento de verte, me hace soñar con ser feliz y despertar siéndolo. Tu amor me hace tan feliz como el más feliz.
No te imaginas lo que siento, quizás sí, si tu lo sientes como yo. Amarte es querer abrazar la vida y recorrer el mundo dándote la mano. Amarte es ser dichoso, incluso sin causa para serlo, tú eres mi causa.
Soy tan feliz que temo despertar y no encontrarte a mi lado para seguir siéndolo, pero sé que eso no pasará, porque nuestro amor es eterno.
Quisiera saber expresar con palabras mi felicidad por ti, pero basta con que me mires con tus ojos... lo descubrirás.
Te amo

Anónima

jueves, 15 de octubre de 2009

Amor de mis Sueños

Querida mía :
Sabes, eres el amor que salió de mis sueños para volverte realidad, el que tiene el don de cambiar mi mundo con tan solo una sonrisa, esa sonrisa que hace enamorarme e ilusionarme con un perfecto futuro junto a ti.
Quizá sea magia aunque la verdad, no lo sé. Pero sea lo que tengas has logrado que viva pensando en ti cada momento y si no te tengo a mi lado me siento incompleto.
Haces que mi vida tenga sentido, que tenga una razón por la cual luchar, eres mi fortaleza cuando siento decaer, por ti lograré muchas cosas, por ti seré el mejor hombre que pueda existir.
Te daré todo lo que necesites, te llenaré de amor hasta saciarte por toda la vida, no dudes tengo tanto amor por darte que quizás me quede corto el tiempo que Dios me brinde en la tierra, y todo será tuyo, eres la que Dios eligió para mí y sé que lo hizo bien.
Tienes todo lo que le pedí, por eso viviré agradecido por ponerte en mi camino, sólo quiero estar a la altura de tus requerimientos.
Espero tener lo que buscas en tu compañero de viaje, brindarme la oportunidad se ser parte de tu vida como lo eres ahora tú de mi vida, quiero ser el afortunado / a a quien le des todo tu amor y el resto de tu vida. Juro que no te decepcionare.
A mi lado haré que seas la más feliz de todas las personas.
Vivirás conmigo un eterno romance, te amaré por siempre más que una promesa es un juramento…!
Eres el amor de mis sueños.

Anónimo

viernes, 9 de octubre de 2009

Carta de Amor

Amor te dedico esta carta para decirte con
estas bellas letras lo mucho que te amo.

Amor te amo con todo mi corazón,
desde que te conocí me enamore de ti,
me duele no poder estar a tu lado,
Té extraño tanto, esperanzas tengo
de algún día estar junto a ti,
y no separarnos nunca.

Añoro poder estar entre tus brazos
decirte palabras de amor al oído,
besarte, abrazarte y consentirte,
acariciar cada parte de tu cuerpo,
poder caminar tomados de la mano
como dos enamorados.

Recordar el día que nos conocimos,
compartir malos y buenos momentos,
pasar los instantes más bellos,
vivir felices, disfrutar nuestro noviazgo.

Y solamente quiero decirte con el corazón,
que te amo y, siempre te amaré mi dulce amor

Anónimo

domingo, 4 de octubre de 2009

Carta de Don Quijote a Dulcinea

Soberana y alta señora:
El herido de punta de ausencia, y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que además de ser fuerte es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo. Si gustares de socorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.

Tuyo hasta la muerte,



El caballero de la triste figura

domingo, 27 de septiembre de 2009

Carta de Beethoven a su amada

Incluso cuando estoy en cama mis pensamientos van a hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el Destino oirá nuestra plegaria, para hacer frente a vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un extranjero vagabundo hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi hogar verdadero con usted y envuelto en tus brazos puedo dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidos. Ay!, desafortunadamente debe ser así. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca. Oh Dios, por qué debe uno ser separado de aquella que le es tan querida. Para más, mi vida en Viena es actualmente desgraciada.Tu amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y regularidad en mi vida, puede esto coexistir con nuestra relación? Ángel, acabo de oír que va el correo cada día, y por lo tanto debo cerrar ésta, de modo que puedas recibirla la inmediatamente. Mantente tranquila; solamente al considerar tranquilamente nuestras vidas podremos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Mantente tranquila, amame, hoy, ayer. Qué nostalgia llena de lágrimas por tí, por tí, por tí, mi vida, mi todo. Todos los buenos deseos a tí. Oh, continúa amándome, nunca juzgues mal el corazón fiel de tu amado.
Siempre tuyo
Siempre mía
Siempre de ambos

sábado, 12 de septiembre de 2009

Quisiera volar hacia ti

Mi querido amor, mi vida, mi amor...

Todo en esta noche me invita a escribirte una carta, una de esas cartas que tanto esperas y que por momentos llena nuestras vidas.

En noches como estas, puedo volar muy lejos para ir a tu encuentro. Son muchas las noches que me paso soñando con el momento de abrazarte, de besar tus labios y decirte al oído cuanto te extraño. Esta noche me siento muy poeta, como una ave que quiere emprender su vuelo y posarse en tu ventana para ver como duermes, saber así si me sueñas, y si mi nombre pronuncias sin quererlo.

¡Cómo me gustaría estar en ese sueño!
Acostarme a tu lado y verte dormir, escuchar tu corazón como late por mí, es que nos amamos mucho y esos deseos son muy legítimos, nos deseamos amor.

En esta noche, me gustaría ser una poeta, una persona que escriba lindas letras, pero sólo salen frases de mi corazón, frases que quizás son muy repetidas, pero que siempre nos ponen contentos el corazón.

Amor, qué feliz sería si esta noche pudiera ser un cometa y volar allí donde tú estas, allí donde siempre me esperas, donde sé que me amas a solas y en silencio. Mi amor maravilloso, no hay un día que te ame menos, no hay paredes o libros que no lleven nuestra historia, amor de mucho tiempo, amor que no se derrumba al primer temporal, es amor fiel y bendecido, y cada vez me convenzo más que es así o tú no estarías conmigo...

Hoy, esta noche, quisiera estar a tu lado, jugar con tus cabellos, reír hasta de lo más tonto. Y es que el amor nos vuelve locos y no nos importa el resto, además si tú me amas y yo te amo ¿qué más puedo pedir?... Todo me lo has dado, todo te lo he entregado, sólo tú tienes la llave de mi corazón.

Esta carta sólo nació de estar pensando en ti, de soñarte, de anhelar estar contigo... confío que un día alguien toque mi puerta o suene mi teléfono y seas tú, mi soñado y eterno amor.

Quédate con esta carta, yo media dormida me quedo con todo el amor que nos envuelve y nos llena de aromas a rosas nuestros corazones...

Te amo.

Autor: Shoshan

domingo, 6 de septiembre de 2009

Carta de Napoleón a Josefina

No he pasado un día sin amarte; no he pasado una noche sin estrecharte en mis brazos; no he tomado una taza de té sin maldecir la gloria y la ambición, que me tienen alejado del alma de mi vida. En medio de las tareas, a la cabeza de las tropas, al recorrer los campos, mi adorable josefina está sola en mi corazón, ocupa mi espíritu, absorbe mi pensamiento. Si me alejo de ti con la rapidez de la corriente del Ródano es para volverte a ver más pronto. Si, en plena noche, me levanto para trabajar, es porque ello puede adelantar en algunos días la llegada de mi dulce amiga, y no obstante, en tu carta del 23, del 26 Ventoso, me tratas de vous. ¡Tú misma me tratas de usted! ¡Ah, malvada! ¿Cómo has podido escribir esa carta? ¡Qué fría es!... ¡Ah, qué sucederá dentro de 15 días!... Adiós, mujer, tormento, dicha, esperanza y alma de mi vida, que amo, que temo, que me inspira sentimientos tiernos que me llaman a la Naturaleza y movimientos impetuosos tan volcánicos como el trueno. Yo no te pido amor eterno ni fidelidad, sino solamente…verdad, franqueza sin limites. El día en que digas te amo menos será el último de mi amor o el último de mi vida. Si mi corazón fuese bastante vil para amar sin ser correspondido lo destrozaría con mis dientes. ¡Josefina! ¡Josefina! Acuérdate de lo que te he dicho algunas veces: la Naturaleza me ha dado un alma fuerte y decidida. Ella te ha hecho de encaje y gasa. ¿Has dejado de amarme?...

Napoleón Bonaparte

sábado, 15 de agosto de 2009

Te quiero

Te quiero en lo más profundo de mi alma, de mi ser.. de mi vida. Te quiero como no quise nunca, pues hasta que no te conocí, no conocí el verdadero significado del verbo amar.

Te quiero, más allá de la pasión y de los sentimientos. Recorriendo el verbo querer en cada instante, saboreando el tu boca el sentir de ti.

Te quiero cada día, cada instante, cada pensamiento, cada mirada, cada palabra. Te quiero en tu recuerdo, en tu presencia. Te quiero en mi añoranza de ti.

Te quiero sin pedirte nada a cambio, simplemente te quiero. Y aunque tú no me quisieras, yo te seguiría queriendo eternamente igual.

En fin, te quiero y cualquier palabra no podría expresar este sentimiento. Lo comprobarás... queriéndome.

domingo, 9 de agosto de 2009

Nada Podrá Separarnos

Nada podrá separarnos. Ni siquiera la distancia, ni la lejanía. Aunque no estás aquí conmigo, y aunque no esté yo, estoy contigo.
Estamos lejos, pero no estar juntos no es excusa para el olvido del amor. Es más, debemos luchar porque nuestro querer sobreviva.
Sí, te echo de menos, cada día más, y moriría si pudiera abrazarte cada día, pero no puede ser. Y resignándome acumulo deseos de reencontrarte, y cuando nos reencontramos, morimos de amor.
Siempre estoy contigo, siempre estarás conmigo, Nuestro amor nos une, y ni la tristeza ni la añoranza pueden separarnos, el amor lo puede todo.
Nada ni nadie nos separará jamás, porque te quiero y porque me quieres.

domingo, 21 de junio de 2009

Nos necesitamos

Querida mía :

Nos hacemos falta. Somos uno en dos, dos en un sólo amor. Sentimos cada instante de sentimientos, compartiendo hasta el último de nuestros deseos.

Quiero decirte que te necesito, que eres mi causa de existir, pues vivo por ti.

También te digo que te debo cada segundo de felicidad, de sonreír, de mirarte absorto con ilusión. Te debo mi fuerza, mi voluntad y hasta mis pensamientos.

Nos hacemos falta, somos dos seres que saben amarse y disfrutar de emociones.

Entendemos nuestros placeres: nuestra complicidad nos une y hasta con el silencio nos decimos todo sin necesidad de más.

Nada ha cambiado desde el primer instante, desde la primera mirada y palabra que nos unió. Seguimos siendo sólo uno.

Nos hacemos falta y tú me harás falta siempre, lo sabes, te necesito. Y con esta carta confirmo mi amor por ti, mi ansia de ti y mis ganas de ti.

Nunca me faltes ni te ausentes, no dejes de quererme jamás porque tú eres mi existencia.

Tuyo

domingo, 7 de junio de 2009

Amor de los 15 años


No recuerdo la primera vez que pensé en besarte, fue sólo una idea fugaz que cruzó mi mente, pero sólo fue eso, la primera.


Una vez tras otra la idea aparecía en mi cabeza, y a veces no sólo como una idea, sino como un fuerte deseo. Quería abrazarte contra mí y fundirme contigo, pero jamás lo creí posible. Era como ese sueño inaccesible que debes contentarte sólo con soñar, como ese amor imposible que nunca podrás tener, pero, bien sueño, bien amor, me valía con que existiese, pues me hacía sentirme bien, divertida, en ocasiones llegaba a avergonzarme de mis pensamientos tanto que los Carta para esa persona que espero corresponda mi gran amor juvenil


Tengo miedo, miedo a no tenerte, miedo a perderte, miedo a que cuando te vayas ya no poder verte más, eres la mayor ilusión que tengo en mi vida, mas aún temo que tu partida nos separe para siempre, que el olvido embargue mi corazón, y que cuando menos me lo espere tu nombre sólo exista ya en el baúl de los recuerdos.


Ahora que por ti estoy como una loca enamorada escribiendo estos versos que por miedo nunca te revelaré, me acuerdo de los magníficos ratos que últimamente solemos pasar juntos sólo para hablar. De igual forma me hacen recordar el momento en que me di cuenta que, sin así quererlo ni haberlo pensado, poco a poco de ti me fui enamorando.


Le temo al día en que no vuelva a verte más, ese día lloraré por no haberte dicho jamás lo mucho que en tan poco tiempo logré amarte; espero que tú al igual que yo te acuerdes de mi, y que, en tu atareada vida algunas veces pienses en esta pobre boba que te ama y te amará con todo su corazón.


Sabes, mis amigos me advirtieron que al enamorarse suele ocurrir eso, pero yo no les hice caso, creí que simplemente era su inusual forma de cuidarme, mas ahora logro entender que en realidad enamorarse duele, pero más duele cuando tienes a esa persona a tu lado y sabes que nunca será tuyo, que no te atreverás jamás a decirle que lo que sientes es tan grande como la luz del Sol, pero es peor aún cuando de un pronto a otro no sabes si él te ama o si solo está jugando contigo, si es otra de sus muchas aventuras de play boy.


Por eso espero que nunca leas esta carta que escribo ahora frente a esta computadora, para jamás saber si lo nuestro pudo haber sido el más grande y verdadero amor, o fue una simple alucinación.


Todo esto ya no importa, por que a ti te recordaré como mi gran amor de los 15 años

viernes, 29 de mayo de 2009

Carta de Charlote Bronté a su amado.

Monsieur, los pobres no necesitan mucho para sostenerse. Piden solamente las migas que caen de la mesa de los ricos. Pero si se les rechazan las migas mueren de hambre. Nadie –ni yo-, necesita mucho afecto de aquellos que ama.

No sabría qué hacer con una amistad entera y completa, no estoy acostumbrada a ella. Pero usted me demostró en otros tiempos un cierto interés, cuando era su alumna en Bruselas, y me mantengo aferrada a ese poco interés.

Me aferro a él como me aferraría a la vida.

domingo, 3 de mayo de 2009

Emoción

Querido mío:

Me emocionas, tú toda me emocionas. Me emociona tu presencia, me emocionan tus idas y tus venidas, tus apariciones, cada una de tus palabras, me emociona cada suspiro de tu respirar, me emocionas tú.

La emoción que me regalas no tiene nombre, sólo el tuyo, no tiene color, el de tus ojos, no tiene sabor, el de tus labios, no tiene tiempo, el infinito en el que nos queremos.Me emocionas, siempre me emocionas, incluso con silencio me emocionas. Cada vez que te miro es una emoción, y cada vez que me miras son mil emociones.

Me emocionas, me enamoras, me emocionas. Al recordarte lloro si no estás, pero también lloro si estás. Todo es emoción. Hasta amarte es emoción.Me emocionarás siempre, aunque dejaras de amarme me emocionarías, pero prefiero no probar la emoción de tu recuerdo, sólo la de tu presencia.

Me emocionas, todo son sentimientos, son sueños, son segundos con ojos emocionados en mi mirada... son emociones.Me emocionas, te amo.

Tuya

martes, 21 de abril de 2009

Carta V Gabriela Mistral

... Tengo un Cristo único con unos ojos que en vano busqué en otros. Más tarde te mandaré una copia de él.
Cuando vuelvo a mi cuarto tras larga ausencia tiene un modo especial de mirarme y de interrogarme. "¿Qué te hicieron? ¿Por qué vienes más triste?" Y yo: "Señor, yo quería remendar la saya rota de mi pobre vida. Dulce mano fina como la tuya me daba hilos claros, flequería de aurora, para unir los jirones. Yo estaba como en un encantamiento. Pero he aquí que la mano solía dar pocas hebras y era que tejía vestido de alegría a muchas almas. Como la otra vez, Señor, yo iba cantando por el camino segura de su mano que iba entre las mías; pero su cuerpo mismo me cubría a la otra mujer que iba prendida de su otra mano. Y sucede, Señor, que yo soy de esos pobres soberbios que no reciben sino el pan íntegro, que no admiten poner la boca para recoger las migajas del banquete. Tú ves, Señor, cómo sería piadoso que un día esta angustia suave que me exprime el corazón se hiciera mayor y me acostara ella en la tierra; Tú ves que se ahorraría alguna vergüenza y algún infortunio. Hoy no, dice que mi charla le entretiene y suele hacerle olvidar. Puede que así sea. Le llenaré los huecos de fastidio que se le hacen en el espíritu. Cuando ya haya dejado su soledad, lo cederé a los demás. Dije mal: él se cederá a los otros, Señor, Tú sabes que no hay en mí pasta de amante entretenida, Tú sabes que el dolor me ha dejado puesta la carne un poco muda al grito sensual, que no place a un hombre tener cerca un cuerpo sereno en que la fiebre no prenda. Para quererlo con llama de espíritu no necesito ni su cuerpo que puede ser de todas, ni sus palabras cálidas que ha dicho a todas. Yo querría, Señor, que Tú me ayudaras a afirmarme en este concepto del amor que nada pide; que saca su sustento de sí mismo, aunque sea devorándose. Yo querría que Tú me arrancaras este celar canalla, este canalla clamar egoísta. Y te pido hoy esto y no desalojar el huésped de la aurora que hospeda tres meses el corazón, porque te diré, es imposible sacarlo ya. Como la sangre se ha esparcido y está en cada átomo del cuerpo, como energía para vivir, del espíritu, como yemas de alegría.
Y esparcido así ni con tenazas sutiles se puede atrapar. Señor, es un diablillo! Cuando has creído tomarlo se te hace humo.

Lo que el Cristo me contesta irá después. Contéstame por certificado bajo mi nombre.

Suavemente, en las sienes.

25 de Febrero.- (1915)


En: Cartas de amor de Gabriela Mistral. Sergio Fernández Larraín (comp. y notas). Santiago, Ed. Andrés Bello, 1978.

http://www.gabrielamistral.uchile.cl/cartasframe.html

lunes, 13 de abril de 2009

Eres especial

Te escribo esta carta porque mereces saber lo especial que eres para mí. Y aunque estas palabras no son compartidas muy a menudo como quisiera, desearía que supieras que no hay muchas personas en este mundo que puedan compararse contigo. No puedo expresar lo que siento por ti, pero personas como tú significan el mundo para alguien como yo. Cuando los sentimientos vienen de lo más profundo del corazón, no necesitas esconderlos... los puedes compartir cuando llega alguien como tú. Tú sabes como me siento, conoces el fondo de mi alma... mis virtudes y defectos... hasta mis sueños.

Hay tanta sabiduría en tus palabras y dulzura en tu sonrisa. Me has ayudado a conocer mis miedos y hacer mis sueños realidad. No hay nadie en este mundo más especial para mí que tú, aunque a ti no te lo parezca, pareciera ser que el quererte me ha vuelto mas sensible y vulnerable y aunque no es bueno sufrir por cualquier cosa, tus silencios me hacen pensar y olvido que tienes tu propio pasado y futuro.

Por favor, tolérame estas cosas y comprende que no estoy tratando de imponerme. Te doy las gracias por todos esos bellos momentos y sentimientos que me brindaste. Tratemos de superar los rencores y borrar el silencio... curar nuestra pena y desencanto esforzándonos por consolidar este cariño tan frágil y tierno que ahora parece tan lejano.

Siempre tuya.

http://www.encontrartupareja.com/carta-amor-3.htm

lunes, 6 de abril de 2009

Carta por Berna Wang

Son las cinco y diez de la madrugada, está a punto de pasar el primer autobús; entra una brisa fresca por la ventana del estudio que me araña los hombros. Y suena Gershwin, bajito y dulce: I want to stay here. Se está acabando el paquete de cigarrillos que abrí mientras hablaba contigo por teléfono esta noche. He visto en la televisión dos películas estupendas seguidas (La mujer del teniente francés y Manhattan), me he tomado dos vasos largos de Havanna Club con mucho hielo. La vela de jazmín que he encendido hace unas horas se ha consumido hace un rato. De alguna manera (es absurdo, ya lo sé), estoy de guardia. Sosteniendo este extremo del universo para que no caiga sobre ti. Un extremo donde suena la música (muy bajito), la madrugada de verano es hermosa y fresca, y la luz, suave. Donde el alcohol no hace daño y las sonrisas son dulces.

Ya sé que es absurdo, pero pienso que mientras esté aquí, despierta, no se desbaratará el cielo y la tierra seguirá girando bajo las estrellas con una cadencia perfecta. Pienso que, mientras tú duermes, alguien debe vigilar para que las pesadillas no te toquen. Alguien debe tener la luz encendida y quererte. Aunque sea armada tan sólo del tercer vaso de ron con hielo y el enésimo cigarrillo. Cabalgando sobre la música de Wonderful. Aunque sea sin escudo... Vestida únicamente con una camiseta de seda azul. Y una sonrisa. A través de la larga noche. Es absurdo, lo sé de sobra. Un clarinete no puede hacer nada frente a una tormenta de negrura y culpa, mi sonrisa no es nada si en este momento te giras en la cama y murmuras tu pesar entre sueños; Gershwin murió hace tiempo y además, con la música puesta, no oiré siquiera el autobús. Y si no oigo el autobús, puede que no amanezca nunca.

Y aun así, aquí estoy, sujetando mi extremo del universo, como si éste fuera, en lugar del caos, un arco geométricamente perfecto que pudieran sostener a pulso mis brazos desnudos. Al mismo tiempo que un cigarrillo y un vaso de ron. Absurdo, realmente. They can't take that away from me. Un arco iris en medio de la lluvia, o unos labios curvados en una sonrisa. El arco de un violín. Un puente y, debajo, un río; o la luna en cuarto creciente y tú dormido en ella. No veo la luna desde aquí y el eclipse parcial de Torre Picasso tras el edificio Windsor está ya (o aún) a oscuras. Ahora suena The man I love y es tan dulce el clarinete... Y el piano suena tan ligero como siento yo el corazón mientras estoy aquí, imaginándote a salvo. Qué absurdo. ¿Cómo ponerte a salvo con un violín que preludia en la madrugada Someone to watch over me? Tan absurdo como sacarte a bailar. Bueno: estás dormido. No puedes negarte. Te pregunto sin hablar: «¿Bailas?». Y tú sonríes, y te tomo de la mano, apoyo la otra en tu hombro y giramos, cerca, muy cerca, mientras el clarinete se eleva y amanece sobre Madrid. Y el autobús pasa por fin, trayendo el día, frena con estrépito en la esquina, mete la primera y prosigue su ruta calle abajo. Tu barba me roza la frente cuando la música se amansa y el piano retoma la melodía, acompañado de los violines. Y bailamos, despacio, sin prisas. Tú, soñando, y yo, despierta. Escucha... No pienses: sólo escucha. Dentro de un rato despertarás y no recordarás nada. Se apagarán las luces del edificio Windsor bajo el empuje de la luz del sol (el amanecer es ya una certeza, una franja ancha donde antes había una línea de claridad). Y entonces yo me iré a dormir. Comenzará un nuevo día lleno de ruidos, el mundo volverá a ser un caos sostenido sobre pilares lógicos y razonables en lugar de un arco sujetado, en este extremo, por mi sonrisa. Huele bien la mañana recién hecha. Y la brisa es dulce sobre mis hombros.

Es hermoso ver cómo es el mundo instantes antes de que sea real, con un trozo de hielo que se derrite con sabor a ron en la boca, mientras oigo que el reloj del vecino da las seis. Pasa el segundo autobús, y se acaba el disco: otra versión de Someone to watch over me. Un portero guarda los cubos de basura haciéndolos rodar con desgana. La calle se despereza. Pasa un coche. Alguien sube una persiana. Ahora suena una moto. Y yo apuro el baile hasta que suene tu despertador y te despiertes y te olvides de que bailamos esta canción, este amanecer imposible de tan suave.

Estoy llorando, mi amor, y es de ternura. Y, seguramente, de ron. Pero son lágrimas dulces y porque me gusta cómo bailas y siento una mano en mi cintura y la otra sosteniendo la mía mientras giramos al mismo tiempo que la tierra. Al encuentro del día. Pronto se acabará mi turno de guardia y el día entero se pondrá en pie. Se ha disparado una alarma en la calle y su sonido se superpone a las últimas notas de la canción. Voy a lavarme los dientes y a quitarme las lentillas y la camiseta. Y a ponerme el alma porque ya llega el día.

Nos cruzamos debajo del arco, tú camino del trabajo y yo de la cama. Buenos días, mi amor.

domingo, 5 de abril de 2009

Carta de Napoleón a Josefina

No le amo, en absoluto; por el contrario, le detesto, usted es una sin importancia, desgarbada, tonta Cenicienta. Usted nunca me escribe; usted no ama a su propio marido; usted sabe qué placeres sus las letras le dan, pero ¡aún así usted no le ha escrito seis líneas, informales, a las corridas!

¿Qué usted hace todo el dia, señora? ¿Cuál es el asunto tan importante que no le deja tiempo para escribir a su amante devoto? ¿Qué afecto sofoca y pone a un lado el amor, el amor tierno y constante amor que usted le prometió? ¿De qué clase maravillosa puede ser, que nuevo amante reina sobre sus días, y evita darle cualquier atención a su marido? ¡Josephine, tenga cuidado! Una placentera noche, las puertas se abrirán de par en par y allí estaré.

De hecho, estoy muy preocupado, mi amor, por no recibir ninguna noticia de usted; escríbame rápidamente sus páginas, paginas llenas de cosas agradables que llenarán mi corazón de las sensaciones más placenteras. Espero dentro de poco tiempo estrujarla entre mis brazos y cubrirla con un millón de besos debajo del ecuador.

Napoleón Bonaparte

miércoles, 1 de abril de 2009

Cartas de Amor

En este blog escontrarás una colección de cartas de Amor para que se las envies a quien más quieres.